Start-up, cuándo se traduce y cuándo no

El término start-up puede ser utilizado como nombre y como adjetivo.

Como nombre, se utiliza en el mundo de los negocios, especialmente en el ámbito de la innovación y las nuevas tecnologías para hacer referencia a una sociedad que, a pesar de su juventud y falta de recursos, consigue obtener resultados en el mercado y pasar a otro nivel estructural más elevado al ser impulsada por otros inversores o absorbida por empresas ya consolidadas.

Según la Fundéu, en este caso lo más apropiado sería referirse a este tipo de empresas como empresas emergentes y evitar la voz inglesa start-up, pero la realidad nos dice que el término inglés start-up se impone en este ámbito. Todo el mundo lo usa y todo el mundo lo entiende. Si decidimos utilizar el término inglés, hagámoslo bien y escribámoslo en cursiva o entre comillas.

En el sector industrial, el término start-up se utiliza para hacer referencia a la puesta en marcha de un equipo o planta industrial (véase mi entrada anterior para más detalles sobre esta acepción). Con esta acepción se debe traducir siempre.

En cuanto a su uso como adjetivo, puede traducirse como inicial. Veamos un par de ejemplos:

  • The system implementation project is at its start-up stage.
  • (El proyecto de aplicación del sistema está en su fase inicial). 
  • The start-up grant may not be paid for longer than ten months.
  • (La subvención inicial no puede pagarse durante más de diez meses).

Diferencias entre “commissioning” y “start-up”

En esta entrada voy a hablar de dos términos que aparecen a menudo en las traducciones de plantas siderúrgicas: commissioning y start-up.

Normalmente, en este contexto traduzco ambos términos como “puesta en marcha” y todo encaja a la perfección (tengamos en cuenta que el significado no es idéntico). Pero, ¿qué pasa si te encuentras con los dos términos en la misma traducción? Como me ha pasado a mí en la última traducción que he hecho.

Analicemos el significado de cada uno de estos términos aplicable al contexto que nos ocupa.

start-up (noun) is the act or process of starting a process or machine (acción de poner en marcha o arrancar un proceso o máquina);

commissioning (noun) is the process of assuring that all systems and components of a major piece of equipment, a process, a building or similar are designed, installed and tested according to the operational requirements of the final client (proceso mediante el que se garantiza que todos los sistemas y componentes de un equipo, proceso, edificio, etc. están diseñados, instalados y ensayados de acuerdo con las especificaciones del cliente final).

Cuando una empresa encarga un equipo a un proveedor, programa la puesta en marcha del equipo en función de la fecha de entrega prevista. Esa primera puesta en marcha es lo que se entiende con start-up. Este término no se utiliza para hablar del arranque o encendido diario de una máquina. Para eso se utiliza simplemente start.

En cambio, la puesta en servicio (commissioning) de un equipo o de una planta siderúrgica conlleva toda una serie de verificaciones y ensayos que tienen por objeto determinar el corrector funcionamiento de dicho equipo o planta según las especificaciones del cliente. El tipo y número de ensayos que se realizan se establece por escrito en la fase contractual.

¿Qué podemos hacer si nos aparecen ambos términos en la misma traducción?

En este caso, suelo utilizar “puesta en marcha” para start-up y “puesta en servicio” para commissioning. Sin duda alguna, el contexto sacará de dudas al lector, que se supone conoce el tema.

Commissionig of HV power transformers
Commissioning of energy systems